Entrevista José I. Benavides

Publicado en: Blog | 0

José Ignacio Benavides (Madrid, 1941) tiene una perspectiva única de lo que fue nuestra historia en Flandes. No sólo por haber sido embajador de España, también por haber tenido un antepasado dedicado que vivió durante la convulsa época que tanto nos interesa. Con todo su conocimiento, su bagaje y su amor por la historia nos presenta una biografía: Ambrosio Spinola, Capitán General de los Tercios. De Ostende a Casal, editada por La Esfera de los Libros. Esta obra recoge la vida de tan ilustre personaje,  imprescindible, pero a la vez algunas veces olvidado. Nosotros hemos tenido la oportunidad de charlar con don José sobre esta figura, la historia y la situación actual. No os la perdáis.

 

  • ¿Por qué un banquero de prestigio decide “liarse la manta a la cabeza” y hacerse militar?

Misterio. ¿Huir de Génova y los Doria?, ¿ayudar a su hermano, Almirante de las galeras de Flandes?, ¿espíritu de aventura?, ¿búsqueda de honores?…

 

  • ¿Cómo le veían otros generales más “experimentados”?

Inicialmente muy mal y casi con desprecio. Era “un banquero”, “italiano” y “sin experiencia militar”. Además al “cegarles la carrera” para el cargo de Maestre de Campo General ello tenía que producir ampollas en quienes gozaban de gran prestigio militar y aspiraban a este puesto.

 

  • ¿Cree que su talento como hombre de negocios le pudo ser de ayuda en la guerra?

Indudablemente su formación económica le fue de gran ayuda al poder considerar no sólo los aspectos militares sino también las necesidades de las tropas, de la intendencia o la importancia de contar con un respaldo financiero que ya no podía ofrecer la Monarquía hispánica ante los prestamistas.

 

  • ¿Qué diferencias pudo observar Spinola entre el servicio a Felipe III y el servicio a Felipe IV?

Para Felipe III era “el general del rey” y recibió del monarca títulos y honores siendo su hombre de confianza frente a la política que pretendía el Archiduque para librarse del peso de las decisiones de Felipe III. En cambio con Felipe IV la relación fue mala: era un rey joven, influido por un valido que pretendía saberlo todo. La prueba fue la decisión de destinarle a Italia y la nula consideración hacia quien tanto había dado a la corona hasta el punto de dejarle sin poderes y prácticamente inerme en una guerra en la que España no debía haber entrado nunca.

 

  • Usted también conoce perfectamente la figura del Archiduque Alberto. ¿Cree que pretendía buscar la aprobación del Rey con una acción tan polémica y difícil como el sitio a Ostende?

No buscaba esta aprobación, sino corregir la mala impresión causada por sus últimas derrotas. Para Spinola su encargo era la invasión de Inglaterra, pero la situación era la que era y había primero que resolver el problema mal planteado por el Archiduque. Luego la fuerza de los hechos cambió la perspectiva y, dejando olvidada la invasión, tuvo que hacer frente a la guerra que nunca acababa en Flandes.

 

  • ¿Qué destacaría de Spinola como persona dejando a un lado su faceta militar?

Su calidad humana, su capacidad para hacer frente a las circunstancias, su generosidad al poner en juego su fortuna pese a recibir escasa recompensa (en dinero, no en honores). Su sentido de la familia que le produjo grandes depresiones a la muerte de su hermano y de su esposa y la gran vergüenza de saber que su hijo no había sido capaz de morir frente al enemigo y había huido como un cobarde.

 

  • El prefacio del libro es de René Vermeir, de la Universidad de Gante. ¿Cree que en Flandes se están librando antes que nosotros de “La leyenda negra”?

Todavía no la han olvidado. Fueron ochenta años de guerra que asolaron el territorio, donde hubo personajes que se recuerdan con rencor como el Duque de Alba, o héroes nacionales como los degollados duques de Egmont y Hornes por orden de Felipe II, donde imperaron las duras leyes religiosas de este monarca, donde se perdieron las ricas provincias del norte… Son demasiados recuerdos negativos como para olvidar dos siglos en los que España estuvo presente en los Países Bajos.

 

  • ¿Qué necesitamos en España para no olvidar a nuestros héroes?

Que se estudie la historia en el bachillerato, algo que por desgracia está prácticamente en “el baúl de los recuerdos” y que los medios de comunicación dediquen un poco de tiempo a recordar nuestra historia con seriedad y no como ocurre a veces en la televisión. Vi algún capítulo de una serie titulada “Águila Roja” donde las fantasías históricas eran para echarse a temblar.

 

  • Al ver cómo terminó sus días Spinola, ¿cree que es cierto eso de que en España tenemos la pésima costumbre de tratar mal a nuestros héroes?

Desgraciadamente sí. Y no fue sólo Spinola. Hay otros muchos héroes de los que la gente en general no tiene hoy el menor recuerdo. Repito: hay que estudiar historia en el bachillerato.

 

  • ¿La biografía de qué otro personaje le tienta escribir?

Si tengo vida y salud para ello me gustaría “desenterrar” figuras como el Cardenal Infante Don Fernando o las cuatro mujeres (Margarita de Austria, María de Hungría, Margarita de Parma e Isabel Clara Eugenia) que, en una época “de hombres” fueron capaces de llevar las riendas de los Países Bajos desde su puesto de Gobernadoras Generales.

 

  • ¿Qué se siente al tener un antepasado que vivió aquella época y cuyo testimonio ha servido también como fuente?

Respeto y admiración por quien supo defender a España sin contar apenas con medios. Eran hombres que sacrificaban todo en honor de la Monarquía y de su rey sin esperar nada a cambio.

 

  • Una valoración. ¿Podremos salvar nuestra historia del olvido y de los prejuicios de algunos?

Evidentemente. Y cada vez van apareciendo más biografías de personajes de la época que hasta ahora solían quedar “perdidos” en las páginas de obras más generales.

 

Muchísimas gracias, don José. Como podéis observar por sus interesantes y certeras respuestas, estamos ante todo un especialista cuya obra os recomendamos vivamente. ¡Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros!

 

Diego Solanas

 

Deja un comentario